Migrante deportado de Estados Unidos a Guantánamo narra su experiencia en la base naval
El 31 de enero, a la hora del baño en Campo 6, los reclusos cubanos de la Base de Guantánamo sintieron un estruendo en el área de las duchas, el sonido de un cuerpo que se desplomaba. Uno de ellos, Vladimir Gago Soriano, caía estrepitosamente sobre su pierna enferma, la izquierda, que acumula ocho operaciones y apenas le sirve desde que tuvo un accidente en motocicleta hace dos años. Resbaló con un charco de agua en el suelo y los detenidos comenzaron a gritar, a pedir auxilio. Las autoridades, que tardaron una hora en presentarse, lo esposaron de manos y pies y lo subieron a una especie de camión. Por el ruido aparatoso del motor, Vladimir intuye que era un camión grande, aunque no está seguro porque le vendaron los ojos para que nunca supiera exactamente dónde se encontraba, o cómo era la instalación militar de máxima seguridad en la que han sido retenidos algunos de los terroristas más buscados del mundo, y a la que llegó él, un repartidor de Uber Eats.
Alcalde de El Paso condena cierre del espacio aéreo
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos suspendió repentinamente durante nueve horas este miércoles todos los vuelos con origen o destino en su aeropuerto internacional de El Paso (Texas, en la zona fronteriza con México). Aunque inicialmente no ofrecieron detalles, el secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, explicó una vez reanudado el tráfico aéreo que la medida respondió a una incursión de drones de un cartel mexicano en su espacio aéreo, que fueron neutralizados. El aviso inicial de la FAA, emitido sobre la medianoche, se limitaba a citar “razones especiales de seguridad” y advertía que el cierre del espacio aéreo duraría diez días.
Tiroteo de agentes de la Patrulla Fronteriza en Chicago
Fiscales federales han publicado imágenes de la cámara corporal de agentes de la Patrulla Fronteriza que dispararon contra una mujer el año pasado en Chicago como parte de la ofensiva migratoria en esta ciudad. Marimar Martínez, ciudadana estadounidense, seguía al convoy oficial para advertir a los residentes sobre su presencia en la zona.



