Chile
La hora cero de Kast
José Antonio Kast ha asumido este miércoles la presidencia de Chile. Lo ha hecho dando varias señales, entre ellas, renunciar al Partido Republicano, de extrema derecha, que fundó hace unos años, y trasladándose a vivir a La Moneda junto a su esposa, Pía Adriasola, la nueva primera dama. El jefe de Estado recibió la banda presidencial en el Congreso Nacional con un escudo bordado en el centro. Ningún gobernante desde el retorno de la democracia había incorporado el símbolo institucional, siendo el último el dictador Augusto Pinochet (1973-1990). Ahora arranca el “Gobierno de emergencia” prometido, que tiene como pilares la seguridad, la inmigración irregular y el crecimiento económico.
Los invitados de José Antonio Kast
El nuevo presidente, frente a los más de 1.150 asistentes a la toma de mando, nombró uno a uno sus 24 ministros -13 hombres y 11 mujeres— para que asumieran el cargo y, tras casi 50 minutos de ceremonia, abandonó el Congreso, nuevamente saludando a los asistentes de la primera fila. Uno de los gestos más afectuosos fue para su homólogo argentino, Javier Milei, con quien se abrazó. Otras autoridades internacionales presentes han sido el rey Felipe VI de España, y los presidentes de Bolivia, Ecuador, Paraguay o Uruguay.
Kast, que durmió en el palacio de Cerro Castillo, en Viña del Mar, tenía previsto una reunión bilateral con Milei a primera hora, sin embargo, fue cancelada esta mañana por problemas de agenda. Otra reunión que se había estipulado era con presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que había confirmado su asistencia al cambio de mando, pero que suspendió el viaje argumentando “motivos de agenda”, solo unas horas después de que se conociera que el equipo del republicano invitó a la ceremonia al senador Flávio Bolsonaro, el rival más probable de Lula en las presidenciales, quien sí llegó a la asunción del ultraconservador.



