México abre las puertas al 'fracking'
En el sexenio anterior, el ‘fracking’ fue una línea roja en la política energética mexicana. Un veto claro y defendido desde el poder. Hoy, esa línea empieza a desdibujarse. La fractura hidráulica —o fracking— permite extraer gas y petróleo atrapados en formaciones rocosas profundas. El Gobierno de Claudia Sheinbaum ha abierto la puerta a emplear esta polémica técnica para elevar la producción de gas natural del país y así reducir las importaciones de este vital insumo desde EE UU.





